Europa rebaja un 2,5% sus metas de emisiones para 2035 y premia a los eléctricos pequeños
La comisión de medio ambiente aprueba una reducción del 87,5% en emisiones de turismos, con flexibilidad para…
La medida, impulsada por conservadores, socialdemócratas y liberales, incluye incentivos para eléctricos pequeños y la posibilidad de que los combustibles renovables se consideren cero emisiones.
El acuerdo alcanzado flexibiliza las exigencias iniciales de la Comisión Europea, que planteaba una reducción del 90% en las emisiones de CO₂ para turismos nuevos en 2035. Ahora, los fabricantes deberán lograr un 87,5% de disminución, aunque podrán sumar un 7,5% adicional si utilizan acero de bajas emisiones producido en Europa, lo que elevaría el objetivo efectivo al 95%. Para vehículos comerciales ligeros, la reducción se fija en un 80%.
Supercréditos de 1,5 para eléctricos pequeños en arrendamiento social
Una de las novedades más relevantes es la introducción de supercréditos para coches eléctricos pequeños y eficientes. Los modelos de hasta 4,2 metros de longitud fabricados en la UE contarán como 1,4 vehículos en el cálculo de la media de emisiones de los fabricantes. Si cumplen con umbrales estrictos de consumo, el multiplicador será de 1,2. En el caso de que estén matriculados bajo un régimen de arrendamiento social, estos valores se incrementarán a 1,5 y 1,3, respectivamente.

El texto aprobado también abre la puerta a que los vehículos impulsados por combustibles renovables, como biocombustibles o sintéticos, sean considerados cero emisiones si cumplen ciertos requisitos. Esta medida, criticada por organizaciones ecologistas, permitiría a los fabricantes mantener en el mercado motores de combustión interna sin necesidad de compensaciones adicionales.
Massimiliano Salini, ponente del texto y eurodiputado de Forza Italia (PPE), defendió el acuerdo como un «punto de inflexión» para la industria automovilística europea. «La descarbonización no significa imponer una única tecnología», afirmó, subrayando que la propuesta «salvaguarda la libertad tecnológica» y «restablece las perspectivas para toda la cadena de suministro».
«La descarbonización no significa imponer una única tecnología: de hecho, también reconocemos como vehículos de cero emisiones, al mismo nivel que los vehículos eléctricos, a los vehículos propulsados exclusivamente por combustibles renovables que cumplan con la Directiva de Energías Renovables.»
Massimiliano Salini·Eurodiputado de Forza Italia (PPE)
Próximos pasos
La organización Transport & Environment ha sido una de las voces más críticas con la decisión. Lucien Mathieu, director de su programa automovilístico, calificó los biocombustibles como un «caballo de Troya regulatorio» diseñado para que las empresas tradicionales sigan operando sin cambios. Según el grupo, la mezcla promedio de biocombustibles actuales ofrece un ahorro de emisiones de entre el 20% y el 40%, pero si se tiene en cuenta la deforestación asociada a los cultivos necesarios para su producción, las emisiones podrían aumentar hasta un 23%.

Mathieu advirtió que considerar cero emisiones a los vehículos propulsados por biocombustibles desviará inversiones necesarias para la electrificación, lo que podría debilitar la competitividad del sector europeo frente a China. «Esta votación supone otro paso en la dirección equivocada», declaró.
