BMW recorta 1.800 empleos en China: el 10% de su plantilla paga la caída de ventas
La filial china del fabricante alemán inicia despidos masivos en fábricas y oficinas tras un desplome del 21,8% en sus…
BMW ha iniciado una ronda de despidos en su filial china, BMW-Brilliance, que afectará a hasta 1.800 empleados, cerca del 10% de su plantilla. La medida responde al desplome de las ventas en el mercado asiático, donde la compañía entregó un 21,8% menos de vehículos en los primeros nueve meses de 2026.
Según testimonios de empleados recogidos por medios locales, los recortes comenzaron el pasado 2 de noviembre y abarcan tanto puestos de oficina como personal de fábrica. La mayoría de los afectados trabajaban en producción, aunque también se han visto implicados responsables de equipos con más de una década de antigüedad. Algunos empleados fueron notificados mientras trabajaban en la línea de montaje, mientras que otros recibieron instrucciones para presentarse en recursos humanos al día siguiente.
La compensación ofrecida seguiría el modelo «N+5», donde N representa el salario mensual bruto y los cinco meses adicionales se calculan sobre el sueldo base, sin incluir incentivos.
El ajuste llega a las líneas de producción
Entre enero y septiembre de 2026, la compañía entregó 376.128 vehículos en el país, un 21,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. Mientras, en otros mercados la situación fue menos crítica: las ventas crecieron un 4,5% en Europa y un 3,4% en Estados Unidos. Sin embargo, estos avances no compensaron el declive global.
El impacto financiero es evidente. En el primer semestre de 2026, el beneficio antes de impuestos del grupo cayó un 29,4%, hasta los 4.045 millones de euros. En la división de automóviles, el beneficio operativo se desplomó un 45,6%, reduciendo su margen del 6,2% al 3,6%. BMW atribuyó este deterioro a la evolución del mercado chino, la competencia, las amortizaciones y los efectos de las divisas y materias primas.
Los recortes en China no son los únicos. En Alemania, la compañía ya había acordado un programa de bajas voluntarias centrado en áreas administrativas y de desarrollo, aunque excluyendo puestos de producción.
Durante los últimos años, la filial había reducido la contratación externa y dejado de renovar contratos temporales, lo que ya apuntaba a una ralentización de la actividad. Además, el personal subcontratado también se ha visto afectado, según testimonios de empleados.
